Foto: Infobae Turismo
- Martín Del Río, condenado a perpetua por el doble parricidio en Vicente López, habló desde la cárcel por primera vez.
- Los cuerpos de sus padres fueron hallados el 25 de agosto de 2022; la condena fue confirmada en abril de 2026.
- Del Río acusó a su hermano Diego y señaló registros del country San Diego, en Moreno, como prueba.
- Rechazó el móvil económico, cuestionó el horario del crimen y objetó testimonios clave del juicio.
Martín Del Río, condenado a prisión perpetua por el doble asesinato de sus padres José Enrique Del Río y María Mercedes Alonso, rompió el silencio desde la cárcel y volvió a proclamarse inocente. “Infiel soy, asesino no, de ninguna manera, nunca”, afirmó en una entrevista con la periodista Carolina Fernández.
El crimen ocurrió el 24 de agosto de 2022. Los cuerpos del matrimonio fueron hallados al día siguiente dentro de su automóvil Mercedes-Benz, estacionado en el garaje de la vivienda familiar de la calle Melo, en Vicente López. En diciembre de 2024, un jurado popular declaró culpable a Del Río de homicidio agravado por el vínculo, alevosía, uso de arma de fuego y criminis causa. En abril de 2026, la Cámara de Casación bonaerense confirmó la condena a prisión perpetua.
En la entrevista, Del Río apuntó directamente contra su hermano Diego. Afirmó que los registros del country San Diego, en Moreno, mostraban que Diego había ingresado el domingo previo al homicidio y regresó al lugar después de que se descubrieran los cuerpos”. Las pruebas del expediente apuntan a mi hermano”, sostuvo. El arma utilizada en el crimen —una pistola 9 milímetros perteneciente al padre— fue hallada el 25 de agosto dentro de una caja fuerte en la casa de fin de semana de la familia en ese mismo country.
Del Río también rechazó el móvil económico planteado por la Fiscalía, que sostuvo que habría matado a sus padres para ocultar irregularidades en el manejo del patrimonio familiar vinculadas a una operación inmobiliaria. “Fin económico no había, no existe. Si hubiese querido estafarlos como dice el fiscal, iba a una escribanía, presentaba mi poder y vendía lo que quería”, argumentó.
El condenado cuestionó además la franja horaria del crimen establecida por la acusación —entre las 17.30 y las 18.30 del 24 de agosto de 2022— y aseguró que una estimación inicial lo dejaba fuera de esa franja: “Con el horario anterior, yo quedaba afuera”. También objetó los testimonios de su expareja y su examante, que declararon en su contra durante el juicio, y en particular el reconocimiento que hizo su exesposa en imágenes de cámaras de seguridad que mostraban a un hombre encapuchado dirigiéndose a la vivienda en el horario del crimen.
Por último, Del Río cuestionó la preservación de la escena del crimen. Señaló que se halló un ADN femenino en la manija trasera izquierda del automóvil de sus padres que, según su versión, no fue investigado, y apuntó que funcionarios —incluidos el fiscal y un subcomisario— habrían ingresado a la vivienda antes de la intervención de la Policía Científica, lo que a su entender afectó la confiabilidad de determinadas pruebas.




