Foto: Xataka
- OpenAI negocia revivir Sora como herramienta profesional para cineastas, no para el público general.
- La startup fue cofundada por Jeffrey Katzenberg (DreamWorks) y Bill Peebles, exresponsable de investigación de Sora.
- Si el acuerdo prospera, OpenAI recibiría participación accionaria; las negociaciones aún no están cerradas.
- Sora fue cerrado en marzo de 2025; su cierre también terminó con un acuerdo de 1.000 millones de dólares con Disney.
OpenAI está negociando con una startup de video orientada a la industria cinematográfica con el objetivo de revivir Sora, su modelo de generación de video con inteligencia artificial, en un formato radicalmente distinto al original. Según reportó The Information, citando a una persona familiarizada con las conversaciones, la idea no es relanzar el producto para el público general sino convertirlo en una herramienta de software y servicios para cineastas.
La startup con la que negocia OpenAI fue cofundada por Jeffrey Katzenberg —exdirector de Disney y cofundador de DreamWorks— y Bill Peebles, quien lideró la investigación de Sora dentro de OpenAI. Sobre la composición exacta del equipo fundador, las fuentes difieren: Xataka menciona a Katzenberg y Peebles como los dos fundadores, mientras que Infobae Cultura agrega a Sujay Jaswa, exdirector financiero de Dropbox, como un tercer cofundador. La compañía mantiene un perfil discreto y no ha detallado públicamente sus funciones ni su calendario de lanzamiento.
De concretarse el acuerdo, OpenAI recibiría una participación accionaria en la startup. Sin embargo, las negociaciones no están cerradas y ninguna de las partes ha emitido un anuncio oficial sobre los términos o el calendario del posible acuerdo.
Sora fue retirado en marzo de 2025, cuando OpenAI decidió concentrar sus recursos de computación y desarrollo en otras prioridades. La generación de video demanda una gran capacidad de procesamiento, un recurso que la compañía también destina a sus modelos y servicios de inteligencia artificial. El cierre también implicó el fin de la colaboración con Disney, que había anunciado una inversión de 1.000 millones de dólares y un acuerdo para permitir el uso de personajes de sus franquicias en Sora; esa alianza no llegó a materializarse como estaba prevista.
El posible regreso de Sora, entonces, no apuntaría a replicar ese modelo de negocio masivo sino a insertarse en la cadena de producción cinematográfica profesional, a través de una empresa con perfiles de alto peso en la industria del entretenimiento y en la investigación en inteligencia artificial.




