La coincidencia entre la Marcha del Orgullo, prevista para el sábado 7 de noviembre, y el inicio de la visita del papa León XIV al día siguiente abrió una negociación entre el Gobierno porteño y las organizaciones convocantes.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, afirmó que su gestión está “en diálogo con todas las organizaciones” y que “con la mayoría” acordaron “posponerla unos días”, según reprodujo Ámbito. “La visita de un papa es un hecho extraordinario que ocurre cada treinta o cuarenta años”, dijo, y agregó, según Infobae: “Vamos a ayudar a que esa marcha ocurra”.
La resolución y la respuesta de los organizadores
Según elDiarioAR, la Ciudad dictó la Resolución Conjunta N° 1/SECMU/26, que impide autorizar eventos y actos en el espacio público entre el 6 y el 13 de noviembre, con el argumento de que la visita papal requiere recursos extraordinarios de seguridad, tránsito y mantenimiento.
La Comisión Organizadora rechazó trasladar la marcha al 21 de noviembre y ratificó que “se realizará el 7 de noviembre”. Argumentó que participan alrededor de dos millones de personas, muchas de ellas llegadas desde otras provincias y del exterior con pasajes y alojamiento ya reservados.




