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Juicio por la muerte de Maradona: Luque cuestionó la acusación y pidió su absolución

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ingresó este miércoles 21 de octubre en una instancia decisiva: los alegatos finales de las defensas de Leopoldo Luque, el neurocirujano que atendía al exfutbolista, y Nancy Forlini, coordinadora de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical. A casi seis años de la muerte del ídolo, el proceso busca determinar las responsabilidades penales del equipo médico que intervino durante sus últimos días.

La jornada estuvo marcada por la estrategia del abogado Francisco Oneto, defensor de Luque, quien cuestionó con dureza la investigación y aseguró que la acusación no logró demostrar la responsabilidad penal de su cliente. “Este juicio es un error”, sostuvo durante su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro.

La defensa también insistió en que el traslado de Maradona a una internación domiciliaria había sido consentido por su familia y que Luque no era el responsable directo de organizar ese dispositivo de atención. Con esos argumentos, busca desligar al neurocirujano de las decisiones que rodearon el tratamiento del exfutbolista antes de su muerte, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 en una casa del barrio privado San Andrés, en Tigre.

La defensa apunta contra la junta médica y cuestiona el dolo

Uno de los ejes centrales del alegato fue el cuestionamiento a la junta médica que evaluó la atención recibida por Maradona. Oneto sostuvo que el exfutbolista no presentaba, según su interpretación de la prueba, una enfermedad cardíaca activa que permitiera anticipar el desenlace.

El abogado también rechazó que Luque pudiera ser responsabilizado por homicidio con dolo eventual, una figura penal que supone que el acusado se representó la posibilidad de causar la muerte y continuó actuando pese a ello. Según su planteo, la Fiscalía no logró demostrar ese conocimiento ni una relación entre la intervención profesional de su defendido y el fallecimiento.

Por su parte, el codefensor Roberto Rallín afirmó que Luque fue convertido en un “chivo expiatorio” y sostuvo que la acusación lo colocó en el centro del caso sin demostrar su responsabilidad. La defensa insistió en que el neurocirujano atendía a Maradona en su especialidad y no tenía a su cargo la organización de la internación domiciliaria.

Se trata de argumentos de parte: será el tribunal el que deba evaluar su consistencia frente a las pruebas, las pericias y los testimonios presentados durante el juicio.

Los fiscales y las querellas reclamaron penas de prisión

La posición de la defensa contrasta con la de los acusadores, que sostienen que el equipo médico incumplió obligaciones de cuidado y que esas omisiones tuvieron relación con la muerte del exfutbolista.

Para Luque, los pedidos de pena formulados por fiscales y querellantes se ubican entre los 12 y los 16 años de prisión. Para Forlini, coordinadora de Cuidados Domiciliarios de Swiss Medical, la solicitud de condena llegó hasta los 12 años.

En las jornadas anteriores, las defensas de la psiquiatra Agustina Cosachov y del psicólogo Carlos Díaz también solicitaron la absolución de sus representados. Ambos equipos rechazaron las imputaciones y cuestionaron las pruebas utilizadas para sostener la acusación.

El proceso busca establecer qué responsabilidad tuvo cada uno de los profesionales que participaron en la atención de Maradona durante su internación domiciliaria en noviembre de 2020. No se juzga únicamente el desenlace fatal, sino también las decisiones médicas, los controles realizados y la respuesta ante el deterioro de su estado de salud.

Forlini también presenta su defensa

Tras la exposición de los abogados de Luque, estaba previsto el alegato de Nicolás D’Albora, defensor de Nancy Forlini. La coordinadora de la prepaga es una de las acusadas por su intervención en la organización y supervisión de la atención domiciliaria.

Su situación es relevante porque la investigación no se limita a la actuación de los médicos que trataban directamente a Maradona, sino que también analiza la responsabilidad de quienes participaron en la coordinación de los cuidados y los recursos disponibles durante sus últimos días.

El tribunal deberá considerar las funciones específicas de cada acusado y determinar si las conductas que se les atribuyen encuadran en los delitos imputados. Las solicitudes de absolución y las penas reclamadas por las partes no constituyen todavía una sentencia.

Un juicio que busca determinar qué pasó en los últimos días de Diego

Diego Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, mientras permanecía en una vivienda de un barrio privado de Tigre, después de haber sido operado por un hematoma subdural. La atención que recibió tras la intervención quirúrgica se convirtió en el eje de una investigación judicial que atravesó testimonios, pericias médicas y controversias entre las partes.

El primer juicio quedó anulado en 2025 por el escándalo relacionado con la participación de la entonces jueza Julieta Makintach en un documental sobre el caso. El nuevo debate volvió a poner bajo análisis las actuaciones de los siete profesionales de la salud imputados.

Con los alegatos finales en marcha, el expediente se acerca a una etapa decisiva. Después de escuchar a las defensas, los jueces deberán analizar los argumentos de cada parte antes de emitir una resolución.

La muerte de Maradona sigue planteando una pregunta central para la Justicia: si el desenlace fue inevitable, como sostienen las defensas, o si existieron incumplimientos en la atención médica que pudieron haberlo evitado, como afirman los acusadores.

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